lunes, 22 de diciembre de 2008

Tante grazie

Quisiera agradecer en estos versos
La mano que me dieron estos días
Cuando pensé que todo se perdía
Su aliento y sus apoyos fueron vida

Al flaco mono de la conchinchina
Al pichón de ateo beligerante
Mi hermana y mi madre valen oro
Mis nueve amigos son de clase a parte

Mi tía, mi tío, los vecinos
La gente de la iglesia, la pastora
El mensaje, Jesucristo y su pandilla
Me tienen hoy en frente de esos líos

El mundo no se acaba en una cama
Si a la otra mañana puede uno levantarse
Con fuerzas o sin ella siempre hay algo
Por lo que o quien luchar en esta vida

Ninguna causa puede ser causa perdida
Si aun existe aliento en los pulmones
Si en el camino cuento con ustedes
El champagne lo abriremos algún día

1 comentario:

José Carlos Nazario dijo...

Mientras yo viva, nunca caerá la bandera de los suicidas!!!