viernes, 29 de enero de 2010

Legismadre.

Qué haré para creerte si en todo estos años para nada me has servido. Convénceme por Dios te pido de que no eres otra vez más de lo mismo. Quítate el disfraz con que desfilas por las calles de este carnaval de la mano de los diablos que te engendran. Demonios que me tienen tirado en el suelo abrasado junto a mis esperanzas.

Luego de verte legismadre con tu nuevo atuendo permíteme decirte que aun me queda la duda a pesar de los discursos floreteados que te adornan. Me pregunto y te pregunto si podré contar contigo. El camino que hoy comienzas a trillar será testigo aunque creo que al final con desconsuelo terminarás siendo el mismo arrinconado pedazo de papel.

viernes, 22 de enero de 2010

Haití

Me tuve que estremecer para que abrieran los ojos
Sacar el más cruel de los pinceles y pintar de rojo
Mi realidad, esa que todo el mundo ignoraba

Me vine abajo entre los escombros que quedaban
De algo que nunca fue, de sueños de jacobinos negros
Que despertaron en pobreza extrema sin padrinos ni queridos

Escucha mundo hoy los lamentos de mis hijos
Que no son nuevos, a lo mejor más intensos mas nuevos no
Porque como siempre hay hambre y no encuentro dónde comer

Acá me tienen, sepultado entre los escombros de un centenario desdén
Que cayó vencido de una vez por todas ante mi tragedia
Y para no sentirse humillado, se levantó se puso en marcha y decidió ayudar

martes, 19 de enero de 2010

Después de la concertación.

Cae Pinochet, perdón sale del poder, perdón deja de ser presidente, me excuso porque hasta su muerte nunca dejó de mandar y mantuvo su influencia en las decisiones en el seno del Congreso y hasta en la misma Moneda. Los diarios de todo el mundo venden la noticia de que vuelve un gobierno de derecha en Chile casi veinte años después. Ahora bien, qué tal si les digo que la derecha nunca se fue de Chile, que siguió gobernando, apostando por el desgaste de una Concertación que se olvidó impulsar nuevos liderazgos, cayendo derrotada con su último bastión en el poder con un ochenta y un por ciento de popularidad. No me da buena vibra el señor Piñera manejando a Chile como si fuera Colo Colo o LAN. Si antes se protestaba por la desacertada ubicación de los excedentes del cobre o por los altos costos para el acceso a la educación media y superior, no sé de verdad qué sucederá ahora. Estos cuatro años deben de servirles a los amigos de la Concertación para replantear nuevas estrategias para enrumbar a un Chile no sólo rico según indicadores económicos, sino también rico en ejemplo de implementación de políticas sociales, más abierto y menos conservador.