La semana pasada estuve en Moca,
me fui a trabajar con la gente de la radio y desde allí transmitimos todos los
programas. Hacía ya casi un par de años que no iba a esa ciudad particular, de
gente especial que no deja de encantarme y sorprenderme. Me tocó quedarme en un
hotel incrustado en la misma falda sur de la Cordillera Septentrional, donde
por las mañanas la neblina se te pega a la cara, la temperatura, benévola, te acaricia todo el
cuerpo y el aire te limpia los lugares más recónditos de cada pulmón. Desde
esos balcones la vista logra alcanzar a Moca, al mirarla recordé momentos
sublimes y personas fuera de serie con quienes he tenido la suerte de cruzarme
en esta vida; todas nacidas sobre el limo de esa tierra grande y fértil. De los mocanos admiro su trabajo y el gran
nivel intelectual que tienen, son personas sin ningún tipo de complejos, con
ambición y una valentía capaz de alcanzar el infinito. A cualquier lugar que
van, llevan un pedazo de esa ciudad situada entre llanura y montaña para
destacarse y vencer, no conozco todavía un mocano que no sea un ganador. Los recordé a todos, sin excepción y a todos
les agradezco el ejemplo que siempre le han dado al resto de dominicanos.
lunes, 30 de julio de 2012
miércoles, 11 de julio de 2012
Por ellas
Qué
valiosas las mujeres de Quisqueya
Nos han
parido a todos uno a uno
Protagonistas
de toda nuestra historia
Forjadoras
de cada sueño que ve amanecer
Hoy la
falta de razón nos va cegando
El puño
lo cerramos en dirección a ellas
Las
estamos matando sin explicación
Desnudando
miserias, quedándonos vacíos
No hay
un puto celo que justifique una vida
Ni
impotencia que no pueda calmar el amor
No
somos dioses para tomar esas acciones
La
sangre de ella que corre es la tuya, es la mía
Arranquemos
el machismo de nuestros adentros
Abramos
los ojos para mirar hacia la igualdad
Que las
fuerzas del rencor se conviertan en caricias
Pues la
violencia nos despoja de toda dignidad
jueves, 26 de abril de 2012
Vásquez y el ruído de sus cosas al caer.
Colombia, siempre lo he dicho, es un país con
el que, a pesar de nunca haber ido, me unen unos vínculos entrañables. La
historia que cuenta Juan Gabriel Vásquez a través de esta novela, me acerca más
a este país, tan estigmatizado como encantador. El libro, que mereció el año pasado
el Premio Alfaguara, nos lleva a esa Colombia de la década de los setenta,
donde comienza el auge del narcotráfico como negocio y al mismo tiempo esa
lucha contra las drogas, desde entonces mal enfocada y que le ha costado la
vida a miles de colombianos. El autor, a través de una prosa impecable, llena
de ritmo y fluidez nos presenta a Bogotá en todo su esplendor, lo que me hizo
recordar a grandes amigos y a mi viejo, personas quienes no importa donde
vayan, la llevan marcada en la piel. Me fascinó la forma con la que describe el
valle del Río Magdalena, con esa precisión que parece como si nuestros ojos estuvieran
allí viendo lo mismo. Además seduce al lector para llevarlo a un paseo por la
historia contemporánea, la cual decora con un matiz totalmente diferente al que
desde siempre se nos ha tratado de imponer desde el norte. En fin, dos
historias de colombianos que se entrelazan en la obra, ambos víctimas de una
realidad que no es la de Colombia, o por lo menos no surge por ella.
miércoles, 1 de febrero de 2012
Edgar Allan Poe
Fascina leer los cuentos de Poe.
Hace poco terminé “Los extraordinarios casos de monsieur Dupin”, una trilogía
de relatos en los que el escritor americano da vida a un investigador privado
quien se encarga de resolver casos, que por su complejidad, escapan de las
manos de la policía de París. Criminología pura, mis amigos abogados, sobre
todo los penalistas, deben ejercitar el
arte de conjeturar a través de su narrativa, pues si algo se le atribuye a Poe
es haber convertido a la conjetura en un género literario. Me causó la misma sensación que cuando leí el
“Relato de Arthur Gordon Pym”, esa transmisión constante del horror que,
apreciado a través de la ficción, se convierte en una especie de escuela donde
nos preparamos para el día que nos toque vivirlo. “El misterio de Marie Rogêt”,
de los tres, el que más me gustó, porque en él alcanza el mejor performance,
conjugando ficción, disciplina narrativa e intriga; a propósito de éste dice
Borges que viene a ser la perfección de la novela policial; en el sentido que
no hay ninguna acción física, sino simplemente la exposición de un crimen, una
discusión acerca de las circunstancias, y luego la solución. En fin, anímense a
poner en marcha la imaginación a través de los cuentos y poemas de Poe, ocios
de semejante calidad hace mucho que vamos necesitando.
viernes, 27 de enero de 2012
Decadencia
El
cansancio se posa
Como
enredadera en árbol
Árbol,
sano, frondoso, fuerte
Lo
consume creciendo
El tiempo
pasa, las hojas caen
Dejan
de nacer las flores
Sus
ramas lloran, no entienden
Sufre
el sentir de la decadencia
Cada
vez va quedando menos de aquello
Los
dulces frutos se comieron
El
tronco solitario va secándose
Las
arrugas lo van pudriendo lentamente
Cae la
lluvia, lo empapa de nada
El
viento sopla suave
Y una
brisa inocente de un día cualquiera
Lo ve
caer.
viernes, 13 de enero de 2012
Una a ver si da
Aquel 12 de enero de 2010 nadie
lo olvidará, La Española tembló, todos lo sentimos, Haití lloró. La línea
fronteriza que políticamente nos separa se hizo trizas. Nuestros hermanos
occidentales que apenas tenían, se quedaron sin nada. Dos años después inauguran
una universidad, financiada completamente por República Dominicana. Y como
siempre, de este lado, todo lo que tiene que ver con el pueblo haitiano es
llevado al debate. Loores y vilipendios se han escuchado estos días para
los administradores de nuestra cosa pública,
de ahí, donde salieron los treinta millones de dólares que
supuestamente costó la obra. La donación
bien hubiese podido ser a Suiza, nuestros gobernantes siempre nos sorprenden,
pero todo ese dinero puesto en una sola obra de infraestructura me parece más
que una ayuda, un gesto de egoísmo. Un recinto educativo de tales magnitudes no
es prioridad para Haití, cuando todavía medio millón de ciudadanos malvive en
carpas improvisadas despojados de toda dignidad. De este lado, ese dinero, que no nos sobra, aunque somos
solidarios, es el mismo que se nos ha negado para comenzar a desarrollar
nuestra educación. Seguimos reprobando en la asignatura de priorizar, usufructuando
los bienes del estado sólo en ejecución de aquellas obras que aguantan la placa
del gobierno que las hizo. Y después de
todo, una, a ver si da, ni aquí, ni allá será suficiente.
jueves, 5 de enero de 2012
Leroy Alberto
Recuerdo
el alba de ese martes
Yo no
dormí, nadie durmió
Y de
repente en un instante
Pude
ver que eras verdad
Naciste
grande y con carácter
Primer
hijo, nieto y sobrino
De este
trío que hoy suspira
Agradeciendo
a la inmensidad
Leroy
niño deseado
La
abuela te anhelaba cada día
Eras la
gran ilusión de mamá
Y hoy
que me toca ser tío
no
quepo en felicidad
Quisiera
que tu vida se desborde
de
caminos donde rebocen sueños
que
rías hasta ya más no poder
que el
bien te vaya persiguiendo
donde
quiera y en cada paso que des
Francisco
Lapouble
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