viernes, 27 de enero de 2012

Decadencia


El cansancio se posa
Como enredadera en árbol
Árbol, sano, frondoso, fuerte
Lo consume creciendo
El tiempo pasa, las hojas caen
Dejan de nacer las flores
Sus ramas lloran, no entienden
Sufre el sentir de la decadencia
Cada vez va quedando menos de aquello
Los dulces frutos se comieron
El tronco solitario va secándose
Las arrugas lo van pudriendo lentamente
Cae la lluvia, lo empapa de nada
El viento sopla suave
Y una brisa inocente de un día cualquiera
Lo ve caer. 

viernes, 13 de enero de 2012

Una a ver si da


Aquel 12 de enero de 2010 nadie lo olvidará, La Española tembló, todos lo sentimos, Haití lloró. La línea fronteriza que políticamente nos separa se hizo trizas. Nuestros hermanos occidentales que apenas tenían, se quedaron sin nada. Dos años después inauguran una universidad, financiada completamente por República Dominicana. Y como siempre, de este lado, todo lo que tiene que ver con el pueblo haitiano  es  llevado al debate. Loores y vilipendios se han escuchado estos días para los administradores de nuestra cosa pública,  de ahí, donde salieron los treinta millones de dólares que supuestamente costó la obra.  La donación bien hubiese podido ser a Suiza, nuestros gobernantes siempre nos sorprenden, pero todo ese dinero puesto en una sola obra de infraestructura me parece más que una ayuda, un gesto de egoísmo. Un recinto educativo de tales magnitudes no es prioridad para Haití, cuando todavía medio millón de ciudadanos malvive en carpas improvisadas despojados de toda dignidad. De este lado, ese dinero, que no nos sobra, aunque somos solidarios, es el mismo que se nos ha negado para comenzar a desarrollar nuestra educación. Seguimos reprobando en la asignatura de priorizar, usufructuando los bienes del estado sólo en ejecución de aquellas obras que aguantan la placa del gobierno que las hizo.  Y después de todo, una, a ver si da, ni aquí, ni allá será suficiente. 

jueves, 5 de enero de 2012

Leroy Alberto


Recuerdo el alba de ese martes
Yo no dormí, nadie durmió
Y de repente en un instante
Pude ver que eras verdad

Naciste grande y con carácter
Primer hijo, nieto y sobrino
De este trío que hoy suspira
Agradeciendo a la inmensidad

Leroy niño deseado
La abuela te anhelaba cada día
Eras la gran ilusión de mamá
Y hoy que me toca ser tío
no quepo en felicidad

Quisiera que tu vida se desborde
de caminos donde rebocen sueños
que rías hasta ya más no poder
que el bien te vaya persiguiendo
donde quiera y en cada paso que des

Francisco Lapouble