El trabajo de este actor canario no deja de sorprenderme. En los últimos años el mundo del cine ha sido testigo de sus magníficas interpretaciones que le han llevado incluso hasta la conquista del galardón más preciado en este arte, El Oscar. Dotado de una versatilidad para encarnar personajes diversos de una manera magistral, su participación en Biutiful, me empuja a decir con todo atrevimiento que estamos frente al mejor actor de lo que va de siglo. En esta ocasión encarna a Uxbal, un catalán que se gana la vida en el inframundo de las mafias de trata de inmigrantes y quien posee una característica que abunda poco en este tipo de seres humanos, la sensibilidad. Y a partir de ahí, la cruda realidad hecha film con todos los problemas medulares del mundo de hoy: corrupción, tráfico de drogas, clientelismo, desprotección social, discriminación, abandono, falta de amor, falta de todo, abundancia de nada. Felizmente está el cine para despertarnos, para desgarrarnos, felizmente tenemos a Bardem para admirarle, para disfrutar.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario