Este domingo no sólo será un día muy especial para nuestra amada Escuela de Fútbol Jorge Rolando Bauger, sino también para todo un puñado de gente, quienes desde que tenemos memoria, la llevamos muy dentro del corazón. Cuando los relojes marquen las tres de la tarde el silbato del árbitro sonará y en la cancha del Estadio del Parque del Este La Escuelita será mayor. Si señores, por primera vez debutamos en el fútbol grande de la República Dominicana. Justicia que se hace a través del tiempo mediante mucho trabajo y una filosofía deportiva arraigada en la organización, la disciplina, la puntualidad y el amor al más hermoso de todos los deportes. Triunfo generacional sin dudas, homenaje a la evolución y a la cosecha de años de siembra, el Espíritu de nuestro adorado Jorge se transmite al emprendedor y luchador Jorge Allen, para hacer realidad este sueño. Justo hace diez años debutábamos a nivel distrital como equipo de primera división, éramos un puñado de muchachos cuyo promedio de edad no alcanzaba los veinte años, tan mal no lo hicimos, quedamos segundos, y nadie olvida ese gol de penal de Fanfi en el Estadio Olímpico, con el que pasamos a la final dejando fuera a Dominguito. De esa histórica generación del noventa y nueve sale el cuerpo técnico de este 2009, Allen, Oscar, Miñe, a ustedes y a todo el equipo les deseo lo mejor. En definitiva, todo será también un regalo para nuestro Jorge, que ese mismo día, Papa Dios le concederá la dicha de cumplir otro año más de vida y la inmensa satisfacción de ver cómo la Liga Mayor le da la bienvenida a la institución más grande, más ganadora y más importante de la historia de nuestro fútbol.
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