lunes, 9 de febrero de 2009

La familia.

La casa, el padre, la madre, los hermanos, tuve los cinco sentidos trabajando a toda capacidad, pero para nada cargado, porque todo, desde el principio al fin fue un deleite. Que rico fue poder plasmar semejante obra en los lienzos de mi alma, porque hasta allí llegaron, la pintura dio para eso y para más. El cuadro, la mesa, todos sentados, conversaciones de todo y de nada, comida, amor, historias, viajes, anécdotas. Todo lo que faltó a mi vida, dos noches fueron suficientes para contemplarlo, para disfrutarlo, para sentirlo y para anhelarlo con todo el corazón, muchas gracias.

No hay comentarios: