“Si no hay resistencia se puede llevar a las sociedades donde quiera”
José Saramago
En el día de hoy me enviaron un link de youtube con un video cuyo contenido invita a la reflexión. Una señora irrumpe en el trabajo que reporteros de diferentes medios realizan en los pasillos de los tribunales cuando encuentran en su faceta de abogado a Vincho Castillo, y es que lo que piensa y dice, dice o piensa el distinguido jurista, siempre será material noticioso, sobretodo propio para alimentar nuestro instinto morboso al que tan mal acostumbrado nos tienen. Al principio, el doctor Castillo trata de ignorarla, pero la doñita con voz incisiva y vehemente le acusa de mentiroso y cómplice de las imputaciones criminales con las que, desde hace tiempo, las malas lenguas vienen señalando al Presidente Fernández.
Seguro que quienes se encargan de las investigaciones de Estado ya tienen todos los detalles sobre la vida completa de la osada ciudadana y, osada no por lo que dijo, sino porque hay que ser valiente para hablar por encima del cuerpo de seguridad que como sombra siempre acompaña al asesor del presidente. Con estos detalles no me sorprendería escuchar desde ahora en los medios, que ella es militante de la oposición, que fue cancelada por Marranzini en la CDEE. En fin, cuanto argumento fuese necesario para hacer de este episodio una simple anécdota que se pierda en el olvido.
Al final, para que no le cojan un defecto o le cancelen la audiencia por incomparecencia, me imagino que fue por eso, porque no entendería otra razón de por qué no escucharla y conversar como lo haría un político tolerante y abierto, don Vincho se fue, quedándose doña Gloria Peña, así dijo llamarse, frente a los reporteros desahogando su quejido, expresando el descontento de todos.
Entre preguntas y preguntas, la doña nos llama la atención a nosotros los jóvenes para que reaccionemos, porque levantar los ojos dos segundos de la bb para ver lo que pasa a nuestro alrededor y pensar en sus posibles soluciones no nos resta, al contrario nos suma. Ya que quienes piensan que todo marcha bien son los primeros responsables del hundimiento traumático que estamos viviendo como sociedad. ¿Habrá que seguir así hasta tocar fondo?
La República Dominicana es un casa llena de lujos, donde sus responsables trabajan mucho, viven viajando, la madre recorre los pasillos de los grandes centros comerciales probándose la última pamela de temporada, mientras la hija sale embarazada a las catorce años, el hijo de veintidós necesita otra nariz para seguir inhalando, la pequeña se vuelve insensible y repite el curso. Pero hay piscina, tenemos villas, carros de lujo y sino ahí está el metro.
José Saramago
En el día de hoy me enviaron un link de youtube con un video cuyo contenido invita a la reflexión. Una señora irrumpe en el trabajo que reporteros de diferentes medios realizan en los pasillos de los tribunales cuando encuentran en su faceta de abogado a Vincho Castillo, y es que lo que piensa y dice, dice o piensa el distinguido jurista, siempre será material noticioso, sobretodo propio para alimentar nuestro instinto morboso al que tan mal acostumbrado nos tienen. Al principio, el doctor Castillo trata de ignorarla, pero la doñita con voz incisiva y vehemente le acusa de mentiroso y cómplice de las imputaciones criminales con las que, desde hace tiempo, las malas lenguas vienen señalando al Presidente Fernández.
Seguro que quienes se encargan de las investigaciones de Estado ya tienen todos los detalles sobre la vida completa de la osada ciudadana y, osada no por lo que dijo, sino porque hay que ser valiente para hablar por encima del cuerpo de seguridad que como sombra siempre acompaña al asesor del presidente. Con estos detalles no me sorprendería escuchar desde ahora en los medios, que ella es militante de la oposición, que fue cancelada por Marranzini en la CDEE. En fin, cuanto argumento fuese necesario para hacer de este episodio una simple anécdota que se pierda en el olvido.
Al final, para que no le cojan un defecto o le cancelen la audiencia por incomparecencia, me imagino que fue por eso, porque no entendería otra razón de por qué no escucharla y conversar como lo haría un político tolerante y abierto, don Vincho se fue, quedándose doña Gloria Peña, así dijo llamarse, frente a los reporteros desahogando su quejido, expresando el descontento de todos.
Entre preguntas y preguntas, la doña nos llama la atención a nosotros los jóvenes para que reaccionemos, porque levantar los ojos dos segundos de la bb para ver lo que pasa a nuestro alrededor y pensar en sus posibles soluciones no nos resta, al contrario nos suma. Ya que quienes piensan que todo marcha bien son los primeros responsables del hundimiento traumático que estamos viviendo como sociedad. ¿Habrá que seguir así hasta tocar fondo?
La República Dominicana es un casa llena de lujos, donde sus responsables trabajan mucho, viven viajando, la madre recorre los pasillos de los grandes centros comerciales probándose la última pamela de temporada, mientras la hija sale embarazada a las catorce años, el hijo de veintidós necesita otra nariz para seguir inhalando, la pequeña se vuelve insensible y repite el curso. Pero hay piscina, tenemos villas, carros de lujo y sino ahí está el metro.
2 comentarios:
De todos los posts, este es mi favorito. La parte final, simplemente, me encantó. :)
Pero hay piscina, tenemos villas, carros de lujo y sino ahí está el metro.
... bravo.
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